Texto atracones

Texto atracones

16 enero 2015

Cómo quererse. Autoestima y demás... (segunda parte)


¿Alguien entre el público que levante la mano y me diga exactamente la fecha en la que me sentiré mejor después de mi ruptura? ¿No? ¿Nadie? Pues vaya...

Aquí seguimos... un par de semanas después intentando recomponerme de este inicio de año peculiar. Peculiar porque nadie quiere empezar el año con el corazón roto y sabiendo que la única solución para sentirte mejor es que pase el tiempo... Y he dicho bien, LA ÚNICA. A veces me descubro pensando en comida y aparece una voz (¿de dónde narices sale?) que me dice: “Guay, las atracones no te van a curar el corazón roto. Luego no te sentirás mejor, sino que habrás empeorado la situación”. Conclusión: no hay atracón. Me jode y me duele más pero no me doy un atracón. ¿Para qué? Pues a dejar pasar las horas y los días...


Freepik


La verdad es que aquí el susodicho me lo ha puesto relativamente “fácil” (entrando en la fase mosqueo, voy avanzando, ¿no creéis?). Me lo he encontrado un par de veces y se ha comportado conmigo como si no pasara nada, frío como el hielo y saludándome como una conocida más. Pienso yo... “¿Hola? ¿Me he imaginado que hemos intercambiado fluidos? ¡Hombre! Que teniendo en cuenta que a través de la saliva se obtiene ADN... ¡te has llevado mi cadena entera, tío! Un poco de calidez…” (¿demasiados detalles?, lo siento...)

A ver... centrémonos, que nadie se muere de amor y lo tengo claro. Pero, ¡qué coño! Que esto podía haber pasado cuando yo ya llevara recuperada más de una década de mi trastorno por atracón y con la autoestima perfecta (con que hubiera hecho acto de presencia ya me hubiera servido). La suerte que tengo es que al ser tan racional la teoría me la conozco al dedillo, sólo hay que aplicarla. A saber....

De los fracasos se aprende y se sale más fortalecida. Esto todavía no ha pasado. De momento lo único positivo de esta situación es que el chino de al lado de mi casa se está forrando a mi costa de tanto comprarle kleenex con las lloreras que me pego cada día.

Hay que mantenerse ocupada. Ídem, todavía no lo he conseguido. Intento llenar las horas, quedo con amigas con lo cual le acabo dando mil y una vueltas a lo mismo hasta que las canso y me acaban emborrachando para que deje de pasarlo mal. Esto de momento funciona... Es como los animales que sufren, a mí no me pueden sacrificar, pues me endosan cervezas...

Hace ya un par de semanas que no voy a mis clases de baile y me quedo en casa tirada en el sofá pero oye ¡entendedme! Cuando una baila salsa, bachata y kizomba como yo y sale con un chico que baila salsa, bachata y kizomba pues imaginaos el plan. Vas a clase o por la noche bailar y te dan ganas de cortarte las venas con cada canción que suena. En mi defensa diré que me prometí a mí misma que si quedarme en casa significaba atracón pediría ayuda. Como me quedo en plan depre (como los cerditos que se revuelcan en el propio barro) pues paso de ir a clase. Y ya he salido una noche a bailar. Esta semana saldré otra vez y así poco a poco, hasta que vaya pillando la rutina de antes, de nuevo. Espero...

Los fines de semana son los peores, ya os los podéis imaginar. Para mí siempre han sido mi talón de Aquiles: con atracones, sin ellos, recuperada, con novio, sin novio... Así que guardo todas las fuerzas para esos días porque noto el aliento de los atracones en mi nuca. Hago cosas que no me apetecen sólo por no estar en casa: quedo con gente que bueno, no serían mi primera opción..., voy a la biblioteca (¡uhhh! ¡planazo de súper single el finde!), visito a mis padres, me voy a la playa de paseo y me siento frente al mar (con tres paquetes de kleenex en el bolso...), veo series por Internet... O sea cosas que mantengan la mente ocupada y que ya sirven en condiciones normales para no volver a los atracones sin control.

Esto es un reto para no caer en los atracones. No, no he caído peeeero ¿oye no esperaríais que estuviera preparándome un plato de acelgas con el corazón roto? Eso es inhumano... Como a mis horas, sigo (más o menos) mis pautas alimenticias pero lo de comida sana... Bueno, digamos que estoy tirando de truquillos. Como decía mi anterior psicóloga: “merendar un croissant de chocolate porque has roto con tu novio (¿era adivina?) sano no es, pero hombre tampoco se hunde el mundo”. Y al día siguiente pues no merendaré un croissant de chocolate... Será de crema... Bromas aparte. Soy consciente de dónde estoy y sé que por mi situación corro un riesgo de volver donde estaba. Pero también sé lo que he conseguido. En otra situación, para merendar me habría comido tres croissants y total de perdidos al río, pues en la cena ancha es Castilla y habría caído atracón. No. El croissant me lo como, pero luego por la noche lo que va es mi primer plato de verdura y segundo de lo que toque. Pero cuesta, CUESTA EL DOBLE O EL TRIPLE en esta situación, así que me imprimí mi post “No te echo de menos atracón” (uno de mis posts más duros de escribir) y tengo varias copias desperdigadas por casa. Una en la puerta de la nevera, obviamente, y la otra por el salón. Que no se me olvide de donde vengo... Porque no quiero que se me olvide.

Mirar el lado positivo de las cosas. Lo único bueno que he encontrado es que ya no me tengo que depilar cada día, aunque creo que esto va en detrimento de lo siguiente...

Autoestima. Aquí el gran tema. Parece ser que todo pasa por esta parada de autobús. El recuperarse de una ruptura, el no caer en los atracones, el quererse, el ser feliz... Así que he tomado varias medidas.

      – Aún a riesgo de desarrollar una personalidad bipolar... (que yo no descarto teniendo en cuenta mi estado...) muchas veces al día me obligo a hablarme desde fuera, como lo que os contaba en mi anterior post. Me doy cariño, me trato bien, soy condescendiente, me intento quitar los pensamientos negativos de la cabeza, me recuerdo con hechos objetivos todo lo que he conseguido (como me conozco mejor que nadie, sé que conmigo funciona lo racional)... Un poquito, un poquito, como si le hablara a una niña pequeña. Esa niña pequeña soy yo ahora y no necesito gritos, ni críticas, ni lapidarme ni que me digan lo mal que hago las cosas.

      – Además de racional, soy visual. Así que me he montado un mini-tablero en casa con todo lo bueno que he conseguido en mi vida, para que no se me olvide que tengo valor como persona (¡y mucho!). De verdad que os animo a que hagáis lo mismo. En el mío he puesto varias cosas: mi título de licenciada (cinco años hincando codos), mi última nómina (con la que está cayendo tengo trabajo, ¡y de lo mío! y no me lo han regalado), fotos de amigas que cuido, fotos mías bailando (bailo muy bien y no tengo que necesitar ser la mejor para tener autoestima), fotos de mi antes y después de la pérdida de peso (nada que añadir a esto), una hoja con todos los adjetivos positivos que me ha dedicado la gente recientemente (y en esa hoja también muchas cosas que me habéis escrito las personas que me seguís en blog, ¡mil gracias elevadas al cubo!) y..... ¡ahora os vais a caer de culo! Me he montado una tira de fotos con todos mis ex, ¿por qué? Pues muy sencillo: para que no se me olvide, que si todos ellos se han sentido atraídos / les he gustado / me han querido en algún momento, también aparecerá otro en el futuro... Argumento incontestable, ¿a que sí? Pues ahí tengo el mini-tablero. Hay días que me ayuda, días que me da fuerza, días que lo ignoro y días que no sirve para nada. Pero daño no hace y me recuerda que tengo la obligación de quererme. ¿Que no quiero hacerlo? Pues vale, ¿pero que tengo motivos para hacerlo? Los tengo.


  – Y ya como momento friki... Esto es lo que veo en mi espejo cada vez que me levanto por la mañana con las legañas de serie y voy a lavarme la cara, o salgo de la ducha sin ropa o me voy a lavar los dientes o me veo la cara hinchada de tanto llorar... Sí, hay días que me saca una sonrisilla...




*¡Comentario de propina! Para las personas que me habéis preguntado por mi propósito de dejar de fumar este 2015. ¿En serio? ¡Concededme una moratoria! Con la que me está cayendo, por supuesto que no dejé de fumar el 1 de enero, pero yo no me olvido de mis propósitos, éste sólo lo he aplazado...

2 comentarios:

  1. Te acabo de conocer y me tienes enganchada a tu blog... ahí van algunas cositas para poner en el tablón: eres la caña!!! Y otra más que para mi es de las mejores cualidades que puede tener una persona: eres auténtica!! (Y por ello, única!!!)

    Con mucho cariño!!
    Maria

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Maria! Copy, pega, print... y al corcho! ;) Gracias de nuevo por tu comentario. Un abrazo fuerte.

      Eliminar

Analytics