Texto atracones

Texto atracones

13 febrero 2015

¿Qué tipo de ayuda necesitas?

No pongas tiritas a tu problema, sánalo desde el interior.
Foto: Freepik

Pues muy sencillo. Para ayudarte a superar el trastorno por atracón necesitas ayuda personalizada, adecuada a tus necesidades. Lo que le funciona a otra persona no tiene por qué funcionarte a ti. El libro que cambió la vida de tu amiga tú lo puedes olvidar en dos días. El psicólogo que le fue tan bien a aquella persona no tiene por qué ser el más indicado para ti. De la misma manera que cada uno tenemos nuestra propia vida diferente a la de los demás también necesitamos un tratamiento diferente al de otras personas con un trastorno alimenticio.

¿Por qué?

Pues también muy sencillo. Porque no hay dos personas iguales. Tú tienes tu familia, tu recorrido de experiencias y emociones hasta ahora, tus miedos, tus debilidades, tus fortalezas, tus sueños, tus victorias, tus fracasos…

¡Pero si incluso personas que padecemos el trastorno por atracón tenemos diferentes alimentos “peligrosos”! Por ejemplo, había una chica en mi tratamiento cuyo alimento “desencadenante” eran los helados, cuando comía uno se le despertaba toda la ansiedad. En cambio, a mí los helados ni fu ni fa, soy más de alimentos sólidos que pueda morder y sacar por ahí la rabia. Con lo cual yo me comía un helado y no pasaba nada, no tenía ansiedad y el cuerpo no me pedía otro. En cambio, a ella sí. Y las dos padecíamos el mismo trastorno alimentario. Lo que significa que ella debía usar unas estrategias (sobre todo en verano cuando le apetecían más) diferentes a las mías. Y aunque las dos padecíamos lo mismo, su vida era totalmente opuesta a la mía.

Precisamente porque cada persona tiene unas necesidades particulares yo no estoy capacitada para decir ni decidir cuál es la mejor solución para cada caso. Ojalá pudiera hacerlo cada vez que me escribís un mail, pero lo que sí que puedo hacer es en vez de decretar, opinar en base a mi experiencia. ¡Que para algo es mía, caray!

Y mirando mi recorrido hay tres cosas que siempre recomiendo a las personas que me escribís, primero porque me han funcionado a mí, segundo porque he visto que funcionaban en otras personas y tercero porque de una forma lógica y racional tienen sentido para mí. Pero insisto, PARA MÍ. Tú debes buscar tu propio camino, coincida o no con el mío. Pero, por si te sirve de ayuda, estos han sido mis pilares para salir del trastorno por atracón.


1. AYUDA PROFESIONAL


Si se me estropea la lavadora puedo esperar a que vuelva a funcionar por sí sola un día u otro y que se repare por sí misma (cosa difícil que ocurra), puedo buscar un técnico (caro pero me lo soluciona porque es un experto) o puedo buscar yo misma información en libros y/o internet para convertirme en un técnico y repararla (igual será más gratificante pero tardaré más en repararla y tendré que probar varias veces con el sistema ensayo-error hasta que la arregle).

Si tengo un trastorno por atracón puedo esperar que algún día desaparezca de mi vida, así porque sí. En mi caso no desaparecía, se agravaba.
Puedo buscar mi propio técnico: profesionales de la salud especializados en trastornos de la alimentación (psiquiatras, psicólogos y nutricionistas).
O puedo convertirme yo en técnico leyendo, teniendo mucha fuerza de voluntad, aprendiendo, equivocándome, levantándome, pasando por un proceso más lento, dudando de si lo conseguiré… Y aún así hasta los mejores alumnos necesitan un buen maestro.

Seguramente hay personas que lo han conseguido solas, para mí no había dudas, yo opté por buscar un “técnico experto” que me ayudara a salir de esta enfermedad. El trabajo y el esfuerzo siempre es nuestro pero los maestros son ellos.


2. AYUDA ESPECIALIZADA


Este punto es el más polémico de todos. Y mi opinión es clarísima en este asunto. Si tienes que buscar ayuda busca un centro especializado en trastornos de la alimentación: en todos hay equipos multidisciplinares que combinan psiquiatría con psicología y con nutrición. Porque en el trastorno por atracón no es el estómago el que nos impulsa, sino la mente.

Si esto no es posible, porque oye no en todas las ciudades hay centros así, pues entonces hay que escoger un psicólogo con experiencia y especializado en trastornos de la alimentación.

Y ésta es la razón por la que escucho muchas veces “fui al psicólogo pero no mejoraba”, “fui al psiquiatra pero no mejoraba”, “hice dieta pero volvía a darme atracones”, “me visitaba con un dietista/endocrino/nutricionista y acabé dándome atracones”, “hago sesiones de coaching pero no adelgazo”, “he optado por acupuntura, flores de Bach, fitoterapia, meditación... y no me funciona”, “sigo blogs pero no cambia nada”

Habrá gente a quien todas estas técnicas o disciplinas le funcionen por sí solas. A mí no. Para mí la base fue un centro especializado en trastornos de la alimentación (o en su defecto un psicólogo especialista en trastornos de la alimentación) y luego ya como extra añádele lo que quieras: acupuntura, meditación, flores de Bach, lecturas por ti mismo, programas de TV (de esto os hablaré otro día en algún post, que yo veía muchos)… Pero que la base sea buena para construir unos cimientos sólidos en tu recuperación.


3. NO SIEMPRE FUNCIONA A LA PRIMERA


Freepik
¿Hay algo en esta vida que funcione a la primera? ¿Sí? Pues leñe que suerte tenéis. En mi vida no. Y en mi tratamiento tampoco. 

No quiero que penséis que he llegado hasta aquí a través de la siguiente ecuación: tengo un problema + hice click (como os contaba en este post) + hago tratamiento = estoy perfecta.

¡Para nada! La vida no siempre es ir recto de A a B, a veces hay que perderse, coger curvas, reorientarse… Éste ha sido mi camino y si os allano un poco el recorrido pues bienvenido sea.


Desde pequeña fui gordita...

    - De los 15 a los 20 iba engordando paulatinamente probando las mil y una dietas. Recuperaba siempre lo perdido más la propina.

   - A los 20 adelgacé 10 kilos comiendo menos en casa.

   - A los 22 o así empiezo a engordar otra vez de forma rápida.

   - Con 23 voy a una dietista y pierdo 15 kilos.

   - Los vuelvo a engordar en pocos meses.

   - Con 24 me voy a vivir a Polonia un año y allí adelgazo 15 kilos: hace un frío del carajo, me operan y estoy semanas sin comer bien, me muevo más…

   - Con 25 y ya en España empiezo a engordar sin control hasta sobrepasar los 100 kilos.

   - Con 29 empiezo a ir al psicólogo normal, después de hacer click en mi mente. Sí, tratábamos mi ansiedad pero el trastorno alimenticio ahí seguía. Tratamos muchas cosas personales… ¡pero sigo con atracones! Y engordo hasta mis famosos 125 kilos.

   - Con 30 años me empiezo a tratar en un centro de trastornos alimenticios y ahí sí. Éste es mi principal pilar para salir de esta enfermedad. Adelgazo más de 40 kilos en tres años. El trastorno por atracón está controlado peeeeero faltan cositas de mi personalidad que me ayuden a vivir mejor.

   - Con 33 me dan de alta del centro pero es recomendable seguir yendo a terapia para comprobar que todo está en orden.

   - Por cuestiones burocráticas de mi mutua he pasado hasta por tres psicólogas desde entonces. Y no especializadas en trastornos de la alimentación, pero es que ya no es necesario. Ahora puedo tratarme la ansiedad, mi inseguridad, la autoestima… o lo que sea, con psicólogos “normales” porque lo otro ya está bajo control.

Así que veis que no me funcionó a la primera. No me funcionaron las innumerables dietas, ni todo lo que leí, ni dietistas, ni nutricionistas, ni endocrinas, ni cambiarme de país, ni una psicóloga no especializada. Todos estos pasos fueron necesarios para llegar donde estoy ahora, es cierto. Pero vamos que si os saltáis algunos pasos os ahorráis tiempo y frustraciones.


* NO TE RINDAS


Ésta es el bonus extra. Si ya estás en un tratamiento que funciona por poco que te parezca, no desfallezcas, sigue y persiste. Y si tu tratamiento no funciona, cámbialo, pero no te rindas porque sino nunca sabrás si el siguiente intento es el que hubiera cambiado tu vida.

2 comentarios:

  1. Gracias Meritxell!

    Yo he dado ahora el paso de "psicólogo normal" a "centro especializado en trastornos alimentarios" y estoy muy contenta. Con mi psicóloga, al igual que tú, había tratado otras cuestiones y, la verdad, siempre he estado muy contenta con ella, pero notaba que el tema alimentario no lo dominaba. Una vez aprendidas las técnicas para controlar mis otros agobios ("exceso perfeccionismo, baja autoestima, etc...) decidí atacar mi "bestia negra" (TA) y por ello recurrí a este Centro.
    Ahora, en el nuevo centro, estoy contenta. Notas enseguida cómo entienden todo lo que les cuentas sobre tus atracones, y también ves en la psicóloga que, por las preguntas que te va haciendo y las pautas que te va dando, te sabe "manejar" mejor en este tema que un psicólogo "normal" .

    Enhorabuena por tus post. No sabes cuánto ayuda ver que alguien está escribiendo lo que tú misma sientes y no sabes explicar... Sigue escribiendo, por favor ;)

    Un abrazo

    A

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  2. Muchas gracias por tu comentario A. No tengo mucho más que añadir porque pensamos lo mismo en este sentido y tú misma lo ves que en profesional especializado en trastornos alimenticios conoce perfectamente por lo que estamos pasando, las trampas que nos encontraremos en el cámino, los miedos, las pautas y técnicas más utiles en nuestro caso...
    Felicidades por tu decisión y mucho ánimo en tu (estoy segura) pronta recuperación. Un abrazo

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