Texto atracones

Texto atracones

17 julio 2015

Sí, soy una quejica... pero eso tampoco es motivo para darse un atracón

Aviso: donde no haya ironía, habrá sarcasmo y dónde no, me estaré burlando de mí misma directamente. Pero todo cierto… por desgracia.

----------------------

Quejarse es el pasatiempo de los incapaces. (Hugo Ojetti).

Había sido un hombre que se deleitaba con lo espantosa que era su vida, y prefería quejarse a cambiarla.
(John Katzenbach)

¡Ésta! ¡Ésta! Ésta es la buena: El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas. (William George Ward)

---------------------------

Soy una abuela gruñona en potencia. Estoy segura de que de aquí a 40 años seré la típica abuela cascarrabias que se queja por todo. ¿Qué cómo estoy tan segura? Porque ya lo soy ahora…

Me molesta y mucho…
http://bit.ly/1K5tAgK
  • El calor. Si es que llega el verano y me pone de mala leche ir sudando todo el día, la humedad, tener que llevar el pelo recogido y encima me da una vergüenza tremenda que por culpa de eso…
               - ¡Me suda el culo! Os lo juro. Voy sentada en el metro da igual que lleve falda o pantalón y cuando me levanto, se nota como una franja mojada en el asiento. Ahora he perfeccionado el sistema de, antes de levantarme, hacer como que me cuesta… pero en verdad me estoy restregando para que no se note tanto, o para secarlo con los pantalones o yo que sé… ¡algo!
               - Escojo la ropa según el tejido porque no es que se vean los círculos bajo las axilas de sudor, es que yo también sudo por la espalda y dejo marcas en la ropa o por la cintura si llevo cinturón… ¡y hasta debajo de las tetas!
               - Cuando me maquillo o me pongo cremas las voy supurando, me cae el chorrete por la cara del calor…
  • Me crispa que, de repente, todo el mundo me llame para quedar y hacer algún plan el mismo fin de semana. Y el resto, ¿qué? ¿Eh? Cuándo estoy yo sola en casa los domingos y no hay nadie disponible para mí para salir, entonces, ¿qué?
  • Que todo el mundo es capaz de pillarse vuelos a la Cochinchina por menos de 50 € ida y vuelta. Jamás de los jamases me he encontrado yo una oferta así…
  • Que mucha gente tenga una “mejor amiga” menos yo, que te conozca mejor que incluso tú misma… Yo también quiero una mejor amiga para hacernos la manicura, contarnos nuestras cositas, que me lleve helado cuando tenga una depre, que me obligue a salir de casa cuando yo no quiera, que tengamos mil aventuras que recordar cuando las dos estemos en el geriátrico con dentadura postiza…
Me parece súper injusto… (ésta era ¡y es! mi frase favorita cuando tengo visita con mi psicóloga…)
  • Que yo salga de casa súper animada, contenta, a gusto conmigo misma, con una actitud súper positiva para comerme el mundo… y que ese día no pase nada excepcional. Ayyy esas expectativas ocultas que todas llevamos sin darnos cuenta…
  • Que haya gente que lo tiene todo fácil: no tienen problemas, caen bien a todo el mundo, son guapos, atractivos, con el trabajo que quieren, con un montón de amigos, ligan mucho y/o tienen una pareja que les adora, con una familia súper unida, siempre haciendo cosas divertidas y excitantes en su tiempo libre… Ya sabéis… hay gente con una vida perfecta, ¿no? (niiinoo niiinooo, sirena de ironía en camino). Como diría mi abuela (que no tengo): “en todas las casas cuecen haban”. Otra cosa son las pájaras mentales que yo me monte sobre la perfección de la vida de los demás.
  • Es súper injusto que no haya reglas en esta vida: el karma no siempre te la devuelve, la gente hace cosas malas y luego no le pasa nada, la suerte existe y mucho, no siempre hay premio después de luchar mucho por algo, no siempre sale todo bien por mucho que te lo propongas… eyyy que no estoy siendo pesimista. Cuando las cosas me vienen fáciles o me salen a la primera nunca me acuerdo del karma…
  • Es indignante que mi psicóloga sea la óstia, un pibonazo, rubia con el pelo larguísimo, delgada, guapísima, cariñosa, súper divertida, con sentido del humor y.... (me chirrían los dientes) súper inteligente. Además, seguro que es rápida, porque debió ir pitando a la repartición de dones.
http://bit.ly/1K5tAgK
Me revienta…
  • Que todo el mundo salga bien en las fotos menos yo. (¡Marchando ración doble de objetividad!)
  • Que mis amigos digan de mí que soy muy inteligente. (Noooooo, eso es lo más anti sexy y anti morbo que me podéis decir, yo quiero ser un pibonazo de los de Mujeres, Hombres y Viceversa)
  • Que yo no le guste al chico que me gusta / o que él prefiera a mi amiga la rubia y delgada / o que me pase horas mirando su última hora de conexión o cuándo está en línea en Whatsapp…. Ya sabéis, estas cosas que sólo me pasan a mí y a nadie más en el mundo mundial, porque es algo tan poco corriente…
  • Que los hombres me pillen como oreja-confidente y me digan que a ninguno le importa el físico que valoran otras cosas en las mujeres pero que luego vayan detrás de tías despampanantes... ¡panda de cenutrios!

Me jode…
  • Que en el mundo del baile donde yo me muevo haya distinción entre chicas gorditas (¡somos peor que un pecado capital! el anticristo con tetas…) y chicos fuertotes (mentira! tienen sobrepeso y algunos… ¡muchísimo!). ¡Atención! Que he hecho mis investigaciones y no hay ni una, NI UNAAAA, mujer con sobrepeso que baile en plan profesional. Que sí… que en otras disciplinas también pasa, pero como yo soy salsera y bachatera hablo de lo mío, que para algo me indigna a mí… No voy a investigar ahora si esto también pasa en las jotas aragonesas, no te jode…
Prueba 1: BAILARÍN HOMBRE profesional de bachata con sobrepeso. 

 


Justamente el año pasado hice un taller con este chico (Arlu, un crack) en un congreso en Madrid y os aseguro que es grandote por todos los lados, más de lo que se ve en el video, pero baila genial. Me quedé con ganas de bailar con él, eso sí… pero claro es que tenía fila de Barbies (y Bratzs) esperando en la pista de baile para pillarle. Y yo que soy muy digna no iba a ponerme ahí a esperar mi turno… (¡mentira! os lo confieso, me daba vergüenza estar al lado de las otras… mea culpa lo sé)

Prueba 2: BAILARINA MUJER profesional de bachata con sobrepeso


  • Me jode hasta el extremo… que mucha gente que conozco tenga un “salvador” en su vida: “recuperé la autoestima gracias a mi novio” / “dejé de creer en el amor y apareció él” / “sin mi familia no habría podido salir de ese pozo” / “mi amiga siempre se preocupa sin necesidad de que yo lo pida”… Incluso… “mi gata me da mimos cuando nota que lo necesito”. Sí, me habéis pillado… yo confieso que era muy fan de El diario de Patricia.
  • Me jode tener cuatro tetas. Sí, sí… ya lo explico. Supongo que esto va por fisonomía del cuerpo de cada una, pero yo siempre he tenido cuatro. Con obesidad mórbida eran enormes y ahora ocupan una barbaridad menos pero siguen siendo cuatro. Una, dos… tres y cuatro. Dos delante y dos… detrás. Algunas llamáis rollitos de la espalda a los churrillos de chicha justo debajo de la línea del suje… cuatro tetas.

Todos estos son motivos que en el pasado me podían haber conducido y me conducían a darme un atracón (y además lo hacían fácilmente) y que ahora son situaciones en las que sólo voy con cuidado porque ya me las conozco bien…

¿Y a cuento de qué viene este post? Pues aparte de desahogo y de quedarme más a gusto que un arbusto soltándolo todo… es porque en muchas ocasiones me daba atracones por situaciones que me parecían injustas.

Algunas las podía cambiar pero ni siquiera me planteaba esa posibilidad porque implicaba una lucha muy grande para la que no me sentía preparada (¡gracias a todas las pioneras que nos abren camino al resto! ¡a quemar los sujetadores!). Así que… atracón. “Yo no soy de las luchadoras”, es lo que pensaba en ese momento.

Y muchas no las podía cambiar así que, en vez de aceptarlas, me daba de cabezazos contra la pared (¡no literal!) y… atracón.

¿Qué pasa? Que ¡¡¡EL ATRACÓN NO HACE NADA POR MEJORAR LAS COSAS!!! (os lo pongo en mayúscula, negrita, en colores, con exclamaciones, os pongo luces fluorescentes si queréis!). Pero sí las empeora. Y mucho. Entonces… cuando tengas ganas de darte un atracón, recuérdalo. A lo mejor te lo das igual… pero que te quede bien claro que no estás mejorando las cosas, las estás empeorando, porque te estás haciendo daño a ti misma cuando en verdad estás enfadada o indignada por una situación externa a ti. Ésta fue una de las primeras cosas que me enseñaron en terapia y una de las últimas que quiero olvidar.

2 comentarios:

  1. Hola guapa!!
    Me he reido mucho con la entrada, sobretodo cuando hablas del calor. Es que es horroroso y este año es particularmente horriiiiiible. Anoche acabe dándome una ducha fria a las 2.30 de la mañana y sacando un colchon al pasillo, donde corría un vientecillo de lo más agradable, con el consiguiente abandono de mi lecho marital que ocupa mi novio-calefactor. Y que si suda el culo ufff. Esta semana veníamos de llevar a mi sobrina que estaba de visita a la font màgica y llegando a casa me dicen que tengo cerco desde la parte baja de la espalda al mismisimo culo. Toooodo mojado, como si me hubiera meado pa'trás. En fin, asco de calor, cómo te odioooo!!

    Entiendo que todas esas tocacojonadas te llevasen al atracón. Al final, la comida también es una droga más, que te calma la ansiedad pero luego tiene consecuencias... yo desde siempre he tenido la comida como calmante, no en forma de atracones, por suerte, pero sí como droga igualmente perniciosa, como premio a un día de mierda, o a un logro en la vida. Y encima me encanta cocinar y se me da bien... ya la tenemos montada!!


    Muchos besitooooos!!

    Maria

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El colchón en el pasillo es lo más!!!!!! Con esa corriente de aire sobre las 5 de la mañana que da un gustirrinín jajaj

      De montada nada, guapa! Móntate ya un blog de cocina sana y sabrosa y verás como triunfas ;) Aquí tienes a la primera seguidora (para pedirte comida a domicilio digo, no para cocinar jajaj, no fastidiemos jajaj)

      P.D. Novios-estufita hay muchos, ¡yo ahora quiero un novio-iglú! :)

      Eliminar

Analytics