Texto atracones

Texto atracones

29 agosto 2015

Ahí te quedas agosto, ¡que te den!

¿Qué día es hoy? ¡Sí! ¡29 de agosto! Toma, toma, toma… (quierooo iconos de flamenca para usarlos en Blogger) agosto se acaba, el calor se va, ya estoy fuera de la tormenta emocional y de ansiedad del verano y ahora empieza lo bueno.

¿Qué si mi agosto ha sido malo? Pues sí, ¿pero igual o peor que otros años? Pues ni igual ni peor, un poquitirrinín mejor. Sí, ha habido mejoría. No lancemos campanas al vuelo (porque pesan mucho, que refrán más tonto) pero no ha sido igual de asfixiante a nivel de ansiedad como otros años.

Así que… mi teoría es que mis agostos son como los cocidos (a gusto que me he ‘quedao’ con esa comparación), hay que cocinarlos a fuego muuuy lento porque sólo se disfrutan al final. Espero que no de mi vida… Cada año parece que respiro un poco mejor…

Llevo ya como unos tres años haciendo las cosas que se supone que tengo que hacer para que los agostos no sean tan duros y nunca funcionan, pero este año he descubierto cosas que creo que me ayudarán en los siguientes años. Son tan absurdas que me da hasta vergüenza escribirlas pero es que a veces las cosas más pequeñas son las que marcan la diferencia (¡Punset sal de mi cuerpo, nada de rollos filosóficos!):

- En agosto, mi problema es encontrar fuerzas para salir de casa, es como que me abducen las cuatro paredes para encerrarme ahí. Si me encierro, me agobio, me obsesiono, me aturdo, sube la ansiedad y… como solución mágica se plantea la comida. Así que hay que frenarlo desde las primeras señales. Pero una vez he salido de casa, todo fluye. Conclusión: si consigo salir a la calle por un motivo que no dependa sólo de mí, todo es más fácil.

¿Qué hice? Me programé la revisión ginecológica anual para el 17 de agosto. Sí, hay que tener huevos lo sé… pero por ovarios tenía que ir. Lo de que la visita fuera a las 8 de la mañana ya no fue por elección, las de programación que estarían de mala leche o estreñidas… Así que fui a despatarrarme a esas horas indecentes de la mañana y luego pasé un día pues… medianamente chulo la verdad: estuve paseando, me tomé un té en una terracita, ¡me fui de compras! Aproveché que ya estaba fuera de casa.

Porque si estoy en casa y tengo que sacar fuerzas para ir a dar una vuelta, tomarme un café e ir de compras… os digo yo que aún estoy buscando la fuerza de voluntad.

- He descubierto que disfruto de la soledad (sí, sí, diiis-fruuu-tooo, no me he equivocado) cuando tengo planes fijos confirmados a corto plazo. Por ejemplo, no es lo mismo: “no tengo nada que hacer en dos semanas aunque tengo pensado ir a la playa, ir a pasear, ir al cine… todo es salir yo sola y hacer el esfuerzo desde cero” que “la semana que viene me he apuntado a un curso de bachata que ya está pagado y voy con un amigo, así que esta semana me quedo tumbada en el sofá, porque la semana que viene ya me lo pasaré bien”. En ocasiones pensaba que esto es absurdo… quiero decir en septiembre todo vuelve a la normalidad. Pero ya no lo juzgo, sólo lo acepto y lo uso en mi provecho.

- Y, por último, hay cosas que no se pueden forzar: se asimilan cuando se asimilan. Desde mi primer agosto dada de alta del trastorno por atracón organizaba mil y una cosas, por lo que a la ansiedad del vacío del mes de agosto tenía que sumarle la ansiedad de hacer algo que me costaba: salir sola, lidiar con los silencios, que todo el mundo esté de vacaciones, ningún sitio al que apuntarme… Pero cada año empieza a ser todo un poco más llevadero.

Y así ha transcurrido mi agosto…

- Fui a un taller de bachata de seis horas divididas en dos días. Eso disminuyó la ansiedad de esos dos días, más de unos cuatro días antes que ya disfrutaba de tener un plan a corto plazo este mes. Más de un día después que pasé tirada en el sofá con los pies en un barreño de agua con sal. Los que diseñan el calzado de baile fijo que se inspiran en torturadores chinos, pero los zapatitos son tan cuquis con tantos brillantitos y esos taconcitos (creados por Satanás) de 10 cm…

¡Me acabé subiendo!
- Me fui dos días de vacaciones al campo, a una casa perdida en las montañas de Francia… con mis jefes que me invitaron. Sí, no es el mejor plan del mundo, pero es un plan y lo disfruté. En ese escenario tan bucólico no me encontré a mí misma, ni vi la luz, ni llegué al nirvana pero me relajé y me divertí en compañía de ellos dos, que ya es mucho para este mes. El tema de las caídas y culazos que me di al subirme y bajarme de la hamaca, no os interesa, ¿a que no? Pues eso, lo obvio.

- Re-leí el libro "El año que cambió mi vida"de Lorna Martin, entretenido y ligerito.

- Re-vi por quinta vez la película Inside Out, madre mía qué vicio tengo con esta peli, me encanta.

- Re-vi la última temporada de Sexo en NY, más la dos pelis. Una forma como otra de que las horas pasen…

- Algún día también fui al gimnasio. Y la diferencia en esto es importante. Otros años decía: “en agosto iré al gimnasio” pero desde el año pasado creo rutinas para que en agosto estén normalizadas y ya no cuesten. Este año al igual que el pasado empecé a ir a finales de junio. Y esta idea puesta así de refilón, es básica. Cuando queremos adquirir un nuevo hábito siempre siempre siempre hay que forzarlo al principio para luego ya incorporarlo a la vida normal. En mi caso, me cuesta mucho disfrutar de las cosas que hago la primera vez (a ver mentes calenturientas, no os desviéis del tema que no va por ahí…), así que al principio me fuerzo, luego ya es rutina y luego ya empiezo a disfrutar. Y esto se aplicaba a ir sola al cine, ir al gimnasio, nuevas pautas alimenticias, socializar con desconocidos… Pero si encima quieres empezar un nuevo reto en una situación difícil (como era para mí agosto) pues entonces se complica más.


- Se me ocurrió apuntarme al único curso que encontré que hacían en Barcelona este agosto que era un intensivo de castañuelas. Pero luego pensé que era una frikada hasta para mí y que no iba a pagar un pastón por eso, así que… me prestaron unas castañuelas y estuve tocándolas (aporreándolas más bien) con videos de Youtube, aprendiendo. De nada, sé que me agradecéis que no os ponga un vídeo de cómo las he aprendido a tocar, sé que eso os podría traumatizar / perforar el tímpano.


- Una noche salí por las fiestas de Gracia de Barcelona, mi barrio, y además de pasármelo muy bien ya ocupé toda esa noche más el día siguiente que estuve de resaca en cama. Dos días menos que llenar…

- Y, por último, esta semana que yo ya había vuelto a trabajar pero la ciudad sigue desierta y sin nada que hacer me he enganchado casi sin querer a la serie Orange is the new black. Así que llego a casa y a tragarme capítulos hasta que me despisto y se me hacen las dos de la mañana. ¡Sin problema! Porque si me agobio pienso “disfruta ahora que en septiembre ya empiezas las clases de baile todas las tardes y ya no podrás hacerlo”.

Por si alguien se lo pregunta… No, obviamente, no he tenido atracones. ¿Qué si he engordado algo? Pseeee bueeeno, algún kilillo ha caído, ya no tanto por comer (que no digo que los quesos franceses sean light y que la cerveza no tenga calorías) sino porque no he movido el culo casi para nada, entré en un bucle tal que así: playa-hamaca-sofá-cama-terracita-playa-hamaca-sofá-cama-terracita-playa… ¡Pero no pasa nada! Esto y no otra cosa es normalizar la comida.

Así que ya estamos casi en septiembre y yo empiezo a florecer cuál margarita que abre sus pétalos dulce y delicadamente cuando recibe la caricia del sol anhelado sentir los rayos del astro rey sobre su piel… ¿habéis visto que hasta ha mejorado mi humor al acabar agosto… jajaja? ¿Decía? Ah sí, que eso, que otro agosto fuera y que ahora empiezo con mis planes, mis clases, mis proyectos, mis noches de baile, me cuelgo el cartelito de cuore libre y…

Y algo más. ¿Os acordáis de vuestros planes para este año 2015? Si los tenéis en mente, ¡felicidades! y sino… tranquilas, pertenecemos al 99 % de la población ¡gente normal! que ya los ha olvidado. ¡Pero aún queda año para cumplirlos! Y yo dije que este año dejaba de fumar y por mis ovarios (recién revisados) que dejo de fumar. Así que ése va a ser mi primer objetivo de septiembre, tras pasar este agosto. ¡Deseadme suerte!

4 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrada!! Destila positivismo, dinamismo y buenrollismo en cada párrafo. Pues parece que has pasado un agosto la mar de chachi al final! Me ha hecho gracia que vieras sexo en ny, hablamos de ello en el face un día comentando series que podías ver en agosto jaja. Y la escapadita con los jefes es genial, mola que tengais tan buen rollo (me pica un montón la curiosidad por saber donde y de qué curras!!) Yo de vuelta ya a Bcn, preparándome para empezar una nueva vida, en un nuevo lugar de trabajo, intentando encontrar fuerzas para superar miedo a lo nuevo, a encajar, a poder dejar atrás 6 años de entorno seguro, conocido y lleno de cariño. Que al final, siempre igual... cambiar cuesta un mundo, pero luego te preguntas por qué leches no lo hiciste antes si acaba siendo para mejorar.
    Muchos besitos!! Si llego a estar para las fiestas de Gracia, te digo de quedar (y así llenas otro día!)

    Enhorabuena por otro agosto superado!!!


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    1. Hombreee María, la mar de chachi, no tanto! No exageremos jajaj
      Sí, precisamente por eso me vi Sexo en NY por lo que habíamos estado hablando que me inspiraste jejej
      No es ningún secreto donde curro, mis jefes se llamen Felipe y Leti y tienen dos hijas jajajaj Pues mira en serio (que soy antimonárquica jaja) soy periodista y trabajo en el sector salud, escribiendo artículos, comunicación y esas cosillas...
      ¿Qué me dices de ti? ¡Vaya! Cambio de trabajo, pero eso es súper bueno, seguro que representa un gran avance en tu vida. Los cambios siempre son para bien, aunque salgan mal jejej Y es súper normal que estés inquieta o nerviosa, todos pasamos por eso, desde los niños el primer día de cole con gente nueva, hasta los adultos ante cualquier nueva situación. Tú racionaliza, ya verás, si durante seis años creaste un entorno conocido y rodeado de cariño significa que se puede volver a crear en torno a ti, ¿por qué iba a ser diferente esta vez? Tú, céntrate en lo nuevo y en lo bueno que será: nuevas personas, aprender cosas nuevas, que se te vuelva a despertar la curiosidad por cosas diferentes, ir conociendo a los otros... ¡Además! A la persona que entra nueva en un trabajo siempre suelen estar por ella y mimarla mucho porque además tendrán curiosidad por conocerte, ya estarán cansados de conocerse entre ellos y serás la novedad ;) ¡Ya verás que todo sale genial!
      Un abrazo fuerte.
      P.D. Te tomo la palabra para el año que viene, resérvate las fiestas de Gracia!

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  2. Jeje, me encanta cómo escribes, qué divertida!
    Pues yo también tenía ganas de que pasara agosto y el verano en general pero por el calorín que hace y porque, al contrario que el resto de la gente, a mí me toca trabajar más cuando todos están de vacaciones.
    Qué ganitas de otoño!

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    1. Muchas gracias Isabel! Yo también he trabajado algunas semanas en agosto pero no cuenta como "suplicio" porque estaba con el aire acondicionado puesto a 19 grados. Y lo felices que somos nosotras cuando cogemos vacaciones durante el año mientras el resto se quedan contando los días hasta el siguiente verano... ¡eso no nos lo quita nadie! jajaj

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