Texto atracones

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25 septiembre 2015

Cómo romper el bucle del que no podemos salir (o creemos que no podemos)


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“Como mañana ya empiezo a comer sano, esta noche ya me doy el último atracón para disfrutarlo al máximo”. Ésta sería la frase que pondría en mi lápida si siguiera inmersa en el trastorno por atracón. El mañana llega, caigo, vuelvo a pensar lo mismo, me doy un atracón, el mañana llega, caigo, vuelvo a pensar lo mismo, me doy un atracón… y así hasta el fin de los días. Por los siglos de los siglos, amén. O hasta que nos hundimos del todo…

¡SÚPER-MEGA-HÍPER-IMPORTANTE! No me cansaré de decirlo: los atracones son consecuencia de algo más grande que tapamos y “anestesiamos” dentro nuestro. Y los bucles son rutinas.

- Si ya te estás tratando a nivel emocional, necesitas salir de ese bucle con la comida.
- Si pretendes sólo dejar de darte atracones sin averiguar el porqué te los dabas… el cambiar rutinas posiblemente cambie las cosas sólo temporalmente.

La buena noticia es que de los bucles no sólo se puede salir sino que se sale. La menos buena es que requiere un poco de esfuerzo, un poco más que simplemente dejarse llevar. ¿Y cómo se sale? La teoría no me la sé pero os cuento cómo salía yo de los bucles cuando padecía trastorno por atracón.

- Frena en seco.

Ni mañana, ni lunes, ni después de esa fiesta, ni después de mi cumple, ni en año bisiesto, ni después del último atracón, ni cuando esté más tranquila, ni cuando se pase este problema, ni cuando tenga fuerzas, ni voy normalizando la comida poco a poco, ni cuando se me vaya la regla (psss chicos no uséis esta última excusa que no cuela…), ni cuando tengamos un presidente que hable inglés… Se para ahora, de inmediato. Ya.

La siguiente comida la harás bien, aunque te hayas dado un atracón hace cinco minutos.

Da igual si mañana tienes un evento o lo que sea en el que vayas a comer fuera de la rutina. Hoy comes bien.

No importa si no tienes hambre ahora porque esta mañana te has dado un atracón, tienes que hacer todas las comidas sanas y a su hora.

Es irrelevante que quieras empezar a comer bien el mismo día que empiezas el gimnasio o en una fecha señalada o a una hora determinada porque crees que estarás más motivado. ¿Quieres romper el bucle? Empieza ahora mismo. La motivación la puedes crear tú en tu cabeza, no dejes que dependa siempre de factores externos.


- Rompe el bucle por un sitio diferente


Esto está relacionado con lo anterior. Si todos los lunes empiezas dieta y la acabas el martes, ¿cómo se rompería este bucle? Bien, pues en primer lugar cambiando la idea de hacer dieta por la de comer sano. Y comiendo sano puedes comer de todo sin restricciones ni prohibiciones (que acaban generando ansiedad aunque pienses que no) en su justa medida y en su momento adecuado. Y… ¡olvidándote de los lunes! Relacionado con el punto anterior, empieza a cambiar tu vida en el mismo momento que lo decidas, no lo aplaces ni un minuto más. Hoy es un día normal de 24h como lo será cualquier otro.

Reflexiona sobre algo. Cuando tengas la vida que quieres, ¿crees que será tan importante el día que hayas comenzado? ¿Qué vas a hacer? ¿Celebrarlo? Yo si tuviera que celebrar algo, sería el día en el que me dieron el alta del centro de trastornos alimenticios. Es decir, celebraría el final del camino, no el inicio.

Míralo de otra manera, ¿qué te parece más importante?

     A) Hace años que no me doy atracones. ¿Fecha exacta? A saber, ya no arrastro las cadenas de los atracones que me aprisionaban ¿qué más me da cuando fue?
     B) El 25 de septiembre de 2015 dejé de darme atracones (implícito: aunque el 24 de septiembre me di uno de los más grandes como “despedida”)

Yo soy del team A.


- Dosifica fuerzas.

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Esta es de las cosas que para mí han sido más útiles, a causa de mis “hábitos/adicciones atraconeras” (quiero un sillón ya en la RAE por mis contribuciones a la lengua española).

Todas sabemos (y si no lo sabemos lo averiguaremos si pensamos un poquito) cuáles son nuestros puntos débiles. Los míos son: horario de tardes-noches, soledad y/o aburrimiento y… alguno más que ahora no me acuerdo. Pero vamos que esto es bueno, si no me acuerdo, es que han ido desapareciendo por el camino.

Pues eso, os explico con mis ejemplos. Si mi punto débil son las tardes y las noches, si yo empiezo desde primera hora de la mañana a comer bien pero pensando todo el rato en la fuerza de voluntad que estoy utilizando, en que tengo que comer bien, en porqué es bueno para mí y para mi salud, en buscar cosas que me motiven, en distraerme de la comida, en controlar las horas de comer, en si me viene o no la ansiedad…. Cuando llegue la tarde, ¡segurííííísimo que me doy un atracón! ¿Por qué? Porque estoy agotada mentalmente. Y no me quedan fuerzas para seguir luchando si llevo haciéndolo durante horas.

Aplicación práctica, para que lo veáis más claro: mis puntos débiles son las tardes-noches pues las cenas es lo que tengo planificado. Sé exactamente lo que voy a cenar toda la semana porque para improvisar ya tengo los desayunos, comidas. Pero así evito llegar a casa, abrir la nevera y encontrarme con las tan temidas frases: ¿qué ceno? ¿qué me apetece? ay no, es que no quiero cocinar, ¿ y si pido algo? Pero si pido, entonces pido a lo grande…
  

No. Cena planificada, se prepara y listo. Y ahí se usa la fuerza de voluntad que has estado reservando durante el día.

Otro ejemplo: algunos fines de semana organizo comidas o cenas en mi casa. Y tengo dos opciones:

     A) Cuando voy a comprar la comida, compro también helado y lo dejo en el congelador hasta el día de la cena.
     B) Hago la compra normal de la comida y el helado lo bajo a comprar media hora antes de que llegue la gente.

¿Cuál creéis que es la mejor opción? ¡La B! Pero no es para evitar tentaciones, no os confundáis es para evitar esto:

Caso verídico que me pasó hace tiempo.

Miércoles: compro el helado.
Jueves: sé que tengo helado en el congelador pero no lo puedo tocar es para el fin de semana.
Jueves noche: estoy con ansiedad, hay helado en el congelador pero no puedo comerlo porque me daría un atracón.
Viernes: qué bien que ayer no me di un atracón del helado que tengo guardado.
Viernes noche: ¡quiero helado! Pero venga, ayer aguanté y mañana ya comeré con mis amigos.
Sábado: ¡qué bien! Esta noche comeré helado, qué bien que lo he hecho, he resistido.
Sábado noche: como helado en la cena… ¡y repito porque me lo merezco! Y como el helado se queda en casa, al día siguiente ya la hemos liado.

¿Qué ha pasado aquí con el puuuuuuto helado? Que no me lo he puesto fácil. He gastado fuerzas mentales en no comer helado durante días y cuando ha llegado la noche de la cena estaba agotada para seguir luchando y encima se juntaba reunión con amigos, comer helado, los días que llevaba dándole vueltas al tema y la ansiedad que me había creado yo misma. Es decir, llevaba cuatro días “calentando” el ambiente y usando fuerzas cuando hubiera sido más fácil estar tranquilita y comprar el helado un poco antes de la cena. ¿Veis por dónde quiero ir?

Cuando empiezas a salir de un bucle ya estás dando el primer paso para crear nuevos hábitos y otros bucles más saludables pero esto no pasa de la noche a la mañana. Yo me río de los slogans de “crear rutinas en 21 días” o interiorizar hábitos en X tiempo. Queremos resolver en días, semanas o en pocos meses lo que llevamos consolidando durante años y cualquiera con dos dedos de frente y de lógica vería que esto no tiene sentido.

Si todo fuera tan simple, yo os diría: estad 21 días comiendo sano y luego ya no tendréis atracones nunca más en la vida porque ya habéis creado rutinas nuevas. ¿A alguien le ha funcionado? Pregunto por curiosidad sincera.

Lo que quiero decir es que si llevas años con atracones, empieza a salir de ahí pero entiende que llevas mucho tiempo actuando de determinada manera y sólo por actuar de otra no lo vas a interiorizar en dos meses. Date tiempo y dale tiempo a tu cuerpo y a tu mente para que empiece a disfrutar de nuevo de la vida sin ataduras ni condicionantes.

9 comentarios:

  1. Una vez más, muchísimas gracias por tu post.

    En el caso de que existan tipos de bulímicas, estoy segura de que tú y yo seríamos del mismo. Me siento tan identificada! Tanto con las excusas como con los desencadenantes... Ufff

    Me apunto lo de tener la cena programada. No se me había ocurrido, pero encuentro toda la lógica en lo que dices.

    Un abrazo y espero el próximo post! ;)

    A

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    1. No descartes la idea de programar comidas, hay gente que nos funciona muy bien. Al principio de empezar a tratarme por el trastorno por atracón las programaba absolutamente todas. El domingo ya pensaba y escribía como iban a ser los desayunos, comidas y cenas de toda la semana y así de paso me aseguraba de que comía de todo como me "obligaban": fruta, verdura, carne, pescado, legumbres, arroz/pasta...

      Ahora ya con el paso de los años ni lo escribo pero tengo bien claro en mente lo que voy a cenar toda la semana. Porque además ya cuento si llego a una hora decente a casa o muy tarde y en estos últimos casos sé que llegaré muerta de hambre deseando pegarle un buen mordisco a lo primero que encuentre. Si ya tengo en mente lo que "hay que cenar" no dejo espacio para divagaciones ni tentaciones...

      Un abrazo enorme!

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  2. Interesante punto de vista el de agotarse mentalmente por resistir a aquello que te grita desde la nevera o desde el escaparate de esa pastelería por la que pasa una cada día! Nunca me lo había planteado!! Lo chungo es que es difícil desconectar la mente y más cuando la comida calma y da placer. Yo no he padecido trastorno por atracón, pero si he usado siempre la comida para calmar la ansiedad (y el tabaco, las uñas -ya no!!-) y como premio por todo: cumple, un reto superado, etc. Y sé que debería cambiar eso y ver la comida como un mero trámite para sobrevivir, una necesidad... pero hija, es que me resisto, siempre pienso la vida es tan corta y me gusta tanto cocinar y saborear... me cuido, eso sí, de septiembre a julio, pero tampoco de manera súper restrictiva. Aunque ya te digo, en días muy duros, de más estrés y tal, enseguida irrumpen en mi mente las napolitanas de choco, las pizzas bien rellenas de queso y las marranadas. Por suerte, me controlo y mi chico me ayuda a desviar la atención también y a veces con un cuadrito de chocolate me conformo, o ni eso. A fumar como una descosida!!
    Pero ya te digo, me ha gustado el planteamiento. La verdad es que lo mejor para no tener tentaciones ni estar ahi pensando en los helados que te gritan desde el conge es no tener nada de eso en casa. Suele funcionarme.
    Lo pasaste bien anoche con tanta cultura???? Jiji

    Maria

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    1. Roquefort! que también eres fumadora como yo! jajaj
      Mira, varias cosas:
      - Lo de agotarse mentalmente es algo que a mí me pasa mucho no sé si a los demás también. Cuando tienes la comida todo el día en la cabeza (ya sea para resistirte, para controlarla, para cocinarla, para planificarla...) yo acabo hasta las narices de ser mono-pensamientática jajja Parece que no tengo vida fuera de la comida y eso es muy agobiante para mí.

      - Pregunto... Afirmas que la comida "calma y da placer" entonces, ¿por qué la usas como premio? ¿Por qué quieres calmarte y tranquilizarte cuando estás contenta? La comida sólo tiene una función: nutrir el cuerpo. Es la gasolina para que éste funcione. Nada más.

      - Ahora bien, vivimos en una sociedad en la que la comida representa un placer. Quedamos para cenar, paseamos con amigos y nos comemos un helado, tenemos citas en restaurantes, vamos de picnics con el buen tiempo, navidad no es lo mismo sin dulces... Y eso no es malo. Pero es ahí donde debes disfrutar. No es malo disfrutar de la comida en su justa comida y sentir placer con ella pero eso es accesorio, no debe ser el motivo principal. Por ejemplo: si yo quedo con amigos y vamos a un Mc-sin nombre-que-no-me-pagan-por-publi es mejor comer normal un menú y disfrutarlo que pedirte una ensalada si no te apetece. Es algo puntual, no cada semana, que no pasa a menudo, no es sano (pero si el resto de la semana comes sano...) y no te obsesiona. Eso sería normalizarlo.

      - Sí, la vida es corta y ¡¡¡qué tiene que ver el chorizo con la velocidad!!! jajaj Disfrútala, cocina todo lo que quieras (por privi te mando mi dire y me mandas tuppers ;) ) saborea la vida pero no le otorgues a la comida un poder que no tiene. Porque no es la varita mágica que te calma cuando estás nerviosa, ni te alegra cuando estés triste, ni te consuela cuando necesitas un abrazo. No tiene tanto valor, tú se lo das.

      - Y un extra. Si la comida realmente calma, ¿por qué no la usan todas las personas que están nerviosas? Hay millones de personas que gestionan su ansiedad de otra manera, sin comida y es de ellas de las que tenemos que aprender. Y ellas además nos demuestran que si la comida nos calma no es por el poder que tenga en sí misma, sino por el poder que le damos con nuestra mente.

      - Sí!!! Para mí lo mejor es no tener nada en casa. Pero es algo que me funciona a mí. Dile a una madre que no tengo comida basura en casa para sus hijos, es difícil. Ella tendrá que buscar otras estrategias.

      - Este finde está siendo chulo, debe ser la semana de la cultura o algo así, porque llevo desde el viernes por la noche “culturizándome” y expandiendo mis horizontes. Hay tanto que aprender y tan poco tiempo... jajaj ;)


      P.D. Joeeer :( inauguro una nueva moda, respuestas a comentarios más largas que el propio post. Como me gusta el tamaño de las cosas... jajaj

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    2. Tienes razón en todo, jamía!!! Es verdad que el poder y el valor a la comida se lo doy yo, no lo había visto así nunca!!
      Así que semana culturizándote ehhh, que bonico ser soltera!! Quiero detalles joooo!! Habrá que pasarse al privado que entre las dos dejamos los comentarios de tu blog llenitos hasta los topes!!!

      Un besasoooo

      Mariaaaa

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  3. Hola acabo de leer tu post y me siento totalmente identificada. Todos los días por la mañana me propongo ponerme a dieta y me dura dos horas. Luego ataco galletas en el trabajo chocolate en casa y cuando estoy sola no tengo control. Encima cada vez me veo más gorda y como del bajón y una cosa lleva a la otra. Voy a intentar lo de tener planificadas las cenas a ver si voy consiguiendo algo pq he estado épocas bien de peso y comiendo bien pero cuando empiezo a comer fuera de una dieta me descontrolo

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    1. Hola María. Muchas gracias por tu comentario y por la valentía en contarme de ti. ¿Te puedo proponer algo? ¿Por qué no te planificas todas las comidas del día por un tiempo corto? Sólo una semana por ejemplo y cuando vayas cogiendo confianza en ti misma y en que lo puedes hacer, pues te planificas sólo las cenas. ¿Cómo lo ves?

      La cuestión es que si ya desde la mañana la comida no es la que debieras, igual no te ayuda mucho planificar sólo un tramo del día. ¿Porque y el resto...?

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  4. ¡¡¡...Meritxell...!!! eres la mejor de las estrellas fugaces ;)
    ¡Siempre tan acertada! no sabes cuánto me alegra entrar en tú blog y encontrar un post nuevo. Mi mente en seguida se pone en modo "keep going! never give up!! unfear!!!"
    Millones de gracias y abrazos

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    1. Sé quien eres!!!!!! :) Muchas gracias R. Eres un pedazo ejemplo de mujer! Un abrazo enorme con todo el cariño del mundo!

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