Texto atracones

Texto atracones

13 noviembre 2015

Recordando mis peores momentos…


Freepik
Uno de los motivos por los que empecé este blog pasado un tiempo tras obtener el alta del centro de trastornos alimenticios donde me trataba de mi trastorno por atracón es porque quería estar segura de que estaba “curada” antes de empezar a compartir mis experiencias. Curada en el sentido de que le he dado a la comida el lugar que le corresponde en mi vida y ya no me condiciona ni me controla mi parte emocional. Pero obviamente es un tema en el que habrá que ir con cuidado el resto de la vida, porque es el punto débil de las personas que hemos pasado por él.

La parte positiva de escoger ese momento en concreto para iniciar el blog es que tenía la seguridad de que realmente podía ser de ayuda viendo ya las cosas en perspectiva y con distancia; y, segundo, porque no había pasado tanto tiempo como para no recordar exactamente lo que se sentía padeciendo esa enfermedad.

Únicamente desde ese punto podía resultar de ayuda para alguien. Desde este punto: Sé cómo te sientes, porque yo me he sentido así, porque he conseguido salir de ahí y no es que hoy tenga un buen día o una buena semana sino que ya ha pasado más tiempo. Así que créeme y sal del lugar en el que estás ahora. Es necesario parar de darse atracones, por tu salud física pero sobre todo por tu salud mental.

El caso es que, en este post, quiero demostraros que cuando os digo que sé cómo os sentís, no es palabrería ni son ánimos vanos o un par de palabras manidas de consuelo y aliento. Sé cómo os sentís porque yo he pasado por ese punto del camino en el que estáis ahora.

Creo que en alguna ocasión os he comentado que yo llevaba diarios personales durante mi tratamiento del trastorno por atracón (bueno, antes también los llevaba y aún los llevo de otras cosas), así que estos son mis pensamientos íntimos rescatados de esos libros mientras yo estaba en tratamiento. Es lo más parecido a desnudar mi alma que os puedo ofrecer para que sepáis que no estáis solas en esto:

Marzo 2011. Hacía una semana que había empezado terapia.
"No viene de un día, sólo llevo cuatro comiendo bien. Día duro y estresante en el trabajo.”

Esa noche me di un atracón.

Abril 2011. [En la boda de una amiga],
"(...) me sentí fatal, insegura, iba sola, me sentía la más gorda del sitio porque, efectivamente, lo era. He estado aguantando toda la noche porque sabía que tenía mi premio al llegar a casa. Y que comer todo lo que tenía en casa me consolaría…”

Sí que me consoló, porque esa es la función que yo le había “enseñado” a la comida que debía cumplir conmigo durante años. Ahora ya no me consuela… por suerte.

Junio 2011.
"Atracón a solas después de cenar con una amiga. Habíamos quedado en un restaurante, ella se su fue a aparcar y yo me quedé SOLA esperándola en una mesa del restaurante en la acera de Paseo de Gracia: fue durísimo para mí. Es como si tuviera un foco encima mío, no sé si la gente se fijaba en mí o no pero no quería comprobarlo así que fingía que miraba la carta, pero estaba en tensión…”

Y al llegar a casa acabé soltando la tensión con la comida porque todavía no había aprendido a hacerlo sin ella.


Aquí ya llevaba cinco meses tratándome en el centro de trastornos alimenticios:

Julio 2011.
"(…) cada vez me cuesta más perder peso, aunque ni siquiera me he planteado parar conscientemente porque cada kilo de peso perdido lleva implícito un compromiso por cambiar mi vida. Pero… en el fondo me da miedo llegar a un peso normal y que la vida no sea como la imagino: más seguridad, con muchos amigos, atraeré a los hombres...”

Pues sí, la vida no es como me la imaginaba… No quiero decir si mejor o peor, pero desde luego yo me imaginé un cuento de hadas y lo de ahora es real. Sólo por eso valió la pena.

Julio 2011. El mismo mes, si es que mira que el verano es....
"Con el calor que hace hoy no sé cómo me aguanto, no sé cómo la gente soporta mirarme o las amigas darme dos besos para saludarme, pensaba: una gorda sudando copiosamente es una “gorda sebosa” que provoca rechazo, una delgada sudando es sexy e incitante.”

Bueno, mirad neuras mías y burradas que pensaba, qué queréis que os diga… El problema es que por pensar así al final de ese día me di un atracón. Todo absurdo.

Noviembre 2011.
"Ocurre que yo no sé tolerar ese tipo de rutina diaria y siempre busco algo que alegre el día: la comida. Hasta ahora cuando tenía este tipo de agobio y depresión que tengo ahora lo llenaba con comida, ahora que ya no es una opción, creo que es la primera vez en mi vida que “siento” completamente ese sentimiento y sensación, la siento en la piel, me confunde, me desborda, me hace sentir incómoda, descolocada y desorientada.”

Sí, cuando yo no tenía nada, la comida era lo único que marcaba la diferencia entre un día malo y un día bueno. Así que era necesario llenar el vacío para poder solventar el problema de la comida.

Mayo 2012

"Si ese día estoy fuerte o el resto de cosas van bien, aguanto la frustración hasta que ese día pasa y el sentimiento desaparece. Si no la aguanto me doy un atracón.
La frustración forma parte de la vida, es un sentimiento desagradable y molesto y no siempre se puede hacer algo para aliviarlo o eliminarlo, pero yo siempre lo he intentado hacer con la comida consiguiendo un alivio momentáneo, rápido e inmediato pero rabioso, corto y con consecuencias graves.

Me desespera bastante que yo planeaba (otra vez) que a estas alturas de la película las cosas serían diferentes, que después del camino recorrido ahora las cosas serían diferentes: las recaídas no serían tan duras o me recuperaría antes o los sentimientos no serían los mismos. En cambio, pienso, siento y actúo igual que el primer día que empecé terapia e incluso con alguna pequeña “trampa”, ya que otras veces a lo mejor he tenido un atracón y me he levantado yo sola al día siguiente y ahora pienso que realmente no pasa nada porque tengo la capacidad de recuperación muy rápida. Pero, en realidad, no es así."


Claro que era así, todos tenemos la capacidad de superar un trastorno por atracón, pero es COMPLETAMENTE NORMAL dudar de nuestras capacidades. Todos lo hemos hecho pero esas dudas no nos deben limitar sino impulsar para seguir adelante. Lo habéis leído, yo también dudaba igual que muchos dudáis ahora.

Octubre 2012
20 de octubre noche, en pleno ataque: Me siento sola porque estoy sola (…)quiero llegar a un estado en el que no sienta nada, simplemente flote (…) Un estado en el que no me importe que me rechacen (…) Un estado en el que sea libre porque ya nada me afecte y me olvide de mi vida. 

El atracón que me di esta noche lo recuerdo perfectamente. Tenía la ansiedad a tope, la rabia, la desesperación, la comida delante… ¡y no funcionaba! Más de un año haciendo terapia y ya varios meses sin atracones dieron como resultado que los atracones ya no me calmaran ni que el cuerpo me respondiera (ya no podía comer tanta cantidad, es que no me entraba físicamente). Y cada mordisco que daba no me calmaba la rabia. Ya no funcionaba… Fue frustración en estado puro, ya ni siquiera los atracones me servían para sentirme mejor, pero me lo seguía dando porque lo necesitaba o creía necesitarlo… Eso fue un gran avance aunque tardé bastante tiempo en darme cuenta de ello.

Octubre 2012 (pues sí que fue un mal mes éste jajajja)
"Ahora he perdido mucho peso, me he quitado barreras, pero mis problemas, inseguridades y sentimientos siguen ahí. Ahora no sólo no puedo alcanzar esos momentos de felicidad que me daba la comida sino que tampoco tengo las herramientas para obtener la felicidad de otras fuentes (amigos, mi entorno, mi familia…). Estoy un poco como en el limbo. He tardado muchísimos meses (en total, deben ser un par de años) en limpiar de malas hierbas mi vida. Ahora el campo está completamente raso pero es necesario volver a plantar cosas más fructíferas.

No sé cómo realmente pude pensar que el hecho de adelgazar lo solucionaría todo, es sólo el primer paso. Me he quitado lo que me paralizaba pero este desprendimiento no implica necesariamente que haya empezado a caminar en la dirección correcta. Son dos pasos diferentes: primero derruimos + luego volvemos a construir.

Claro, también existe la opción de quedarme en el limbo actual pero sé que más tarde o más temprano acabaré recayendo en lo único que conozco: la comida. Es necesario un segundo paso constructivo que complemente el primero y tengo la sensación de que este segundo paso va a ser todavía más difícil."


Y vaya si lo ha sido…. Esto último fue escrito en octubre 2012 y en enero 2013 me daban el alta del centro. Casi tres años después, ahí sigo construyendo mi vida e intentando levantar edificios fuertes porque soy como un campo de batalla después de una guerra. Los atracones han dejado un paisaje de devastación brutal marcado por la baja autoestima, las inseguridades, los miedos… Y eso cuesta tiempo recuperarlo.

A las que estáis “en guerra” ahora mismo, acabadla ya, luchad por salir de ahí, firmad la paz y no dejéis que los atracones sigan ganando batallas. Luchad por una mejor calidad de vida. Por una vida real.

13 comentarios:

  1. plas, plas, plas, plas (aplausos) ;)
    Gracias Meritxell
    Yo llevo 10 meses en terapia y aún no he dejado los atracones. Al parecer, tengo una gran resistencia al cambio. Es normal, por mi baja autoestima nunca me he atrevido a hacer grandes cosas en mi vida ya que pensaba que no conseguiría nada de lo que intentara...
    Pero ahí vamos, poco a poco, dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás.
    Gracias por tu compañía en este laaaargo camino.
    A

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Señorita A, ;) dos pasos hacia delante y uno hacia atrás, ¡sigue siendo avanzar! Así que no decaigas, ya llevas 10 meses de aprendizaje. Ahí ya tienes un cambio enorme y un gran logro que estás consiguiendo en tu vida. Muchísimo ánimo y te mando un abrazo enorme!

      Eliminar
  2. Donde hacen las terapias?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Yo siempre recomiendo un centro especializado en trastornos de la conducta alimentaria o, en su defecto, un psicólogo especializado en este área con años de experiencia, no uno "global". En este post, explicaba el porqué: http://www.milpesetasdechuches.es/2015/02/tipo-de-ayuda-necesitas.html

      A través de Google seguro que encuentras un centro en tu ciudad. Si eres de Barcelona, entonces sí que te puedo recomendar el centro ABB que es donde yo me traté.

      Eliminar
  3. Estuve haciendo terapia durante año y medio. Terapia diaria porque el terapeuta era mi pareja. Nos pasamos el código deontológico por donde amargan los pepinos. Creí estar curada, pero después él aprovechó mis debilidades para destruirme poco a poco. Huí de la relación y empecé a darme atracones como una forma de rebeldía hacia él. Se me fue de las manos. Seguí dándomelos porque mi vida estaba patas arriba. Continué cuando mi vida se arregló por soledad. Y hasta hace 12 días, me los di por inercia. El día 3, después de casi 3 años maltratando mi alma y mi cuerpo, abrí los ojos y me di cuenta de que la terapia que hicimos sigue corriendo por mis venas. Que tengo dos caminos muy transitados y que puedo elegir por dónde caminar. Antes me resultaba doloroso poner en marcha las estrategias que aprendí a su lado (me sentía más cerca de él y era algo que yo no podía soportar). Desde hace 12 días vuelvo a ser libre y a controlar mi vida. Y esta vez sin él. Gracias por tu blog. Lo leí del tirón esta semana porque necesitaba saber que se puede salir de esto y que no fue un espejismo. Me has ayudado a superar los peores días y ahora sé que está vez será diferente. Tengo la fuerza, las herramientas y otra terapeuta (esta vez chica y gestora emocional). Funciono con la gasolina adecuada y conozco muy bien mis patrones. Sigo en la lucha.
    No dejes de escribir. Gracias por ser como eres

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tu comentario y por la valentía en contarme tu caso. Vaya camino que has tenido que recorrer... pero ya llevas 12 días volviendo a coger las riendas de este caballo desbocado, así que felicidades por ello.

      ¿Te cuento un secretillo? ;) Las estrategias y las herramientas sólo tienen un dueño: quien las usa y le funcionan. Son toooodas tuyas, no de nadie más ni de quién te las enseñó. Así que dejando atrás el pasado, y a mirar hacia delante con fuerza. Mucho ánimo!

      Eliminar
    2. Gracias de nuevo, de verdad.

      Eliminar
    3. Si pudiéseis sentir lo que sentimos vuestras parejas, se os morirían los monstruos de un plumazo.

      Eliminar
    4. Sí, tiene que ser muy duro para nuestras parejas, por eso existen grupos de apoyo para vosotros.

      Por otro lado, ¿no crees que si fuera tan sencillo sólo deberíamos ejercitar la empatía y no hacer tantos meses de terapia? Igual es que es más grave...

      Eliminar
  4. Hola Meritxell,
    Muchas gracias por compartir tus sentimientos de los momentos muy duros que se pasan con un trastorno de alimentación... Yo sufri anorexia hace 3 años y pase al atracón continuo casi de la noche a la mañana al recuperar todo el peso perdido conmencé a vomitar... Llevo más de año y medio leyendote y al poco de empezar a seguir tu blog comencé a ir a terapia...
    Aun con el tiempo que llevo no consigo dejar de darme atracones y vomitarlos, estoy bien un tiempo y acabo fastidiandolo de nuevo..
    Muchas veces pienso que de esto no saldré nunca... Me ayuda y me da ánimo leerte y ver tu ejemplo.
    Muchas gracias por compartilo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muuuchas gracias a ti por tus palabras, a mí sí que me dan ánimo para seguir escribiendo.

      ¿Por qué piensas que acabas "fastidiándolo" de nuevo? Si estás un tiempo bien sin atracones, significa que tienes la fuerza dentro para conseguirlo, cuando caes, no vuelves hacia atrás, lo que haces es descubrir nuevos puntos vulnerables que te hacen volverte a la comida. Son como obstáculos. Cuantos más obstáculos superes (y te caigas las veces que haga falta) más situaciones conocerás para el futuro y evitarás caer en esos puntos, porque ya los ves venir y sabes que los puedes superar. Estás aprendiendo, no fracasando, de eso ya verás que te darás cuenta con el paso del tiempo... Un beso grande

      Eliminar
  5. Hola soy María Jesús y tengo 23 años. Llevo pegándome atracones desde que soy pequeña. Cada vez que estoy deprimida, cada vez que tengo un problema acudo a la comida. La comida me da felicidad pero a la vez me la quita. Cuando tengo ansiedad como hasta que no puedo más. Nunca vomito ya que mi madre fue bulímica y siempre me metió miedo. Mi hermana también es bulímica. Decidí llevarla hace un mes al psicólogo y al nutricionista, como tenía otros problemas decidí yo también ir al psicólogo y me aconsejaron que fuera al nutricionista para quitarme manías. Pues me estoy dando cuenta que tengo un problema , creo que un trastorno por atracón, el problema es que no soy consciente aún, no lo he aceptado del todo. El último atracón que me dí tuve que ir al hospital al día siguiente porque me puse malísima. No me han diagnosticado nada, pero dan por hecho que tengo un problema y que no lo acepto. La verdad es que estoy preocupada, creo que llevo tanto tiempo con esto que lo veo normal. Espero que tu blog sea de gran ayuda

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola María Jesús, gracias por tu mensaje y por contarme tu historia. La verdad es que cada persona va a su ritmo, unos más rápido y otros más lentos y no todo el mundo reconoce a las primeras de cambio que tiene un problema. No sé si es tu caso, es algo que sólo puedes decidir tú, pero sí que te puedo decir que hay ciertas "cosas" que no son reales.

      - No porque llevemos muchos años haciendo algo significa que sea normal. Quizás es la forma que tenemos de enfrentar los problemas. Si fuera normal, todo el mundo lo haría. Y todo el mundo no se da atracones cuando tiene un mal día...

      - La comida no te da la felicidad. Me revolveré toda la vida contra eso, porque también eran palabras mías! Tú, yo, y mucha gente hemos "entrenado" la comida para que nos haga sentir mejor cuando nos pasa algo malo. Y de tanto entrenarla, nos hemos creído que tiene esa función. Mentira. Es el valor que nosotras le damos a la comida, no el valor que realmente tiene.

      Espero que si me sigues leyendo en este blog te pueda acompañar pero desgraciadamente no te va a poder ayudar más de lo que tú quieras que te ayude. Y la ayuda profesional es clave en esto, déjales que te echen una mano, ¿qué tienes que perder? ;)

      Un abrazo fuerte! Y muchísimo ánimo.

      Meritxell

      Eliminar

Analytics