Texto atracones

Texto atracones

09 septiembre 2016

Cada cosa a su (jodido) tiempo

Cuando tenía unos 11 años, un fin de semana se me ocurrió preparar un pastel. Cogí una receta de una revista de mi madre, le pedí a ella que me comprara todos los ingredientes y que me dejara en la cocina a solas toda una tarde, porque quería hacerlo sola. Mi madre me compró los ingredientes, buscó para tener a mano el teléfono de urgencias (no me lo dijo, pero seguro que lo hizo) y se aprovisionó de bayetas y jabón, en previsión de la que yo iba a liar en la cocina. Y sí, efectivamente, la lie y gorda, porque las salpicaduras llegaron hasta el techo.

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Pero a mí me había poseído el alma de Arguiñano (no sé si en aquellos años ya era conocido), ahí estaba yo haciendo masa, batiendo, usando cachivaches que no había visto en mi vida… y llegó el momento en que ya estaba todo listo y sólo hacía falta meter el molde con la masa en el horno. En la receta ponía algo así como “hornear 40 minutos a 200º”, así que como yo soy muy lista y ya lo era desde pequeña pensé “40 minutos a 200º… pues es lo mismo que 20 minutos a 400º, matemática básica”. Lo metí en el horno, giré la ruedecilla hasta los 400º… y me dispuse a esperar con la nariz pegada en la ventanilla (y con la luz interior encendida) a ver nacer mi retoño… Los minutos pasaban, aquello empezó a crecer, a coger colorcillo por fuera, a tostarse por fuera, a quemarse por fuera (¡ay que la he liado!, ¿abro la puerta del horno?)… hasta que explotó. Del susto me caí de culo frente al horno y ahí que llegó mi señora madre a ver qué había pasado porque había escuchado un ruido. Ruido de mi culo contra el suelo… no del pastel pringoso estamparse contra todo el horno.

Después de sus risas de rigor me intentó explicar que no era lo mismo 40 minutos a 200º que 20 minutos a 400º porque la masa necesitaba un tiempo propio y que la cocción era de dentro hacia a fuera. Yo la miraba con cara de cachorro: “te quiero pero no entiendo nada de lo que dices”. Os diré que aún sigo sin verlo claro… para mí era (y es) lo mismo. Tranquilos, no he vuelto a cocinar repostería.

En lo que sería una pauta habitual en mi vida de no conseguir las cosas a la primera ni a la segunda, meses después en el colegio nos hicieron hacer un experimento: hacer crecer una alubia envuelta en algodón y metida en un vaso de yogur. Quizás alguien lo recuerde, exeperimento typical EGB. Bien, pues yo planté mi alubia, miré al día siguiente y ahí no había crecido nada, miré al tercer día y ahí ya empezaba a asomar algo. Así que pensé… “si en tres días ha crecido sólo esto, seguro que hay una forma de acelerarlo y de aquí a una semana estará enorme”. Yo no sé si es que en ese momento me imaginaba que aparecería a la semana siguiente en el cole con un árbol o qué pero bueno…

Así que, ¿qué le podía poner a la alubia para que creciera más rápido? Pues lo mismo que mi madre le ponía a las alubias… Tomate, aceite, chorizo, jamón, zanahorias… ¡y agua mucha agua, porque las plantas hay que regarlas mucho para que crezcan antes! Para mi mente, si yo cocinaba todo eso, salía una comida. Si no lo cocinaba, salía una planta. Si la regaba poquito, crecía poquito. Si la regaba mucho, crecería en dos días. Resultado: RIP alubia.

Con el paso de los años, confieso que mis teorías no me parecen tan descabelladas, para mí son de sentido común pero oye… nadie me entiende. Así que he optado por no entender el porqué de algunas cosas pero aceptarlas. ¿Que cada cosa necesita su tiempo? Perfecto, yo les doy su tiempo pero… sigo sin comprender el porqué.

No es lo mismo 40 minutos a 200º que 20 minutos a 400º.
No es lo mismo perder 10 kilos en un año comiendo de forma sana que perder 10 kilos en 1 mes haciendo dieta.

¿A que ahora ya nos empezamos a entender...?

Mal que me pese, cada cosa necesita su tiempo. En algunos casos lo podremos acelerar un poquito y en otros no. En otras situaciones, nos vamos a tener que armar de kilos de paciencia y perseverancia para ver resultados, aunque eso nos desespere.

Cuando estuve en tratamiento…

     - Pensé: si sigo las pautas de alimentación y hago ejercicio y estoy perdiendo peso… si como menos y hago más ejercicio perderé más peso, me curaré ante. ¡Error! Me lo tuvieron que explicar: el cuerpo necesita alimentación adecuada para hacer ejercicio, están los efectos rebote, no le estoy enseñando a mi cuerpo a comer sano y saludable, ya tengo un trastorno alimenticio no hace falta otro, la comida no es el problema sino mi mente, el cuerpo se tiene que acostumbrar a una vida sana o se me joderá el metabolismo… y un larguísimo etcétera…

     - Yo tenía una lista de cosas que me producían miedo o ansiedad a hacer en esta vida y me habían hecho ordenar cada cosa de menor a mayor miedo. Así que pensé: puedo ir de una en una bajando por la lista hasta llegar a la más grave para mí o… puedo poner todo el esfuerzo en enfrentarme a la última de lista y así el resto será pan comido. ¡Error (otra vez)! Necesitaba pasar por cada una de esas situaciones para APRENDER: tenía que enfrentarme a mis miedos, luchar con el deseo de atracones ante cada situación de ansiedad, enfrentarme a cuando las cosas salieran bien, enfrentarme a cuando las cosas salieran mal, enfrentarme a cuando las cosas se cancelaran, enfrentarme a imprevistos… es decir, hablábamos de meses de aprendizaje, no de 24h en plan terapia de choque en una única situación.

Y como estos decenas de ejemplos de mi época en tratamiento y de mi vida diaria… CADA-COSA-NECESITA-SU-TIEMPO. Y algunas cosas necesitan años… esté yo de acuerdo o no.

Mi tiempo en tratamiento por el trastorno por atracón fue una semilla (grandota, pero semilla), mis visitas con psicólogas (fue otra semilla), mi predisposición a enfrentarme a las cosas (otra semilla), mis planificaciones (otra semilla), entonces, ¿por qué mis meses de agosto eran una puñetera mierda?
El año pasado os contaba como lo pasé aquí, y hace dos años en el 2014 fue durísimo aquí

¿Y este agosto 2016? Pues ha estado bien. La verdad es que ha estado muuuy bien. Y eyyy sólo ha tardado tres años en llegar… así que mirando hacia atrás, da exactamente igual todo lo que yo planificara años anteriores y me preparara, este tema en concreto NECESITABA SU TIEMPO para hornearse y, por fin, ha sonado el timbre del horno que me dice que el pastel está listo.

He estado súper tranquila este mes, he trabajado unas semanas y otras no. Y cuando no, he hecho lo que me apetecía y me lo he pasado muy bien: he dormido y descansado muchísimo, me he puesto al día de series, he ido al gimnasio, he salido a pasear, de compras (por fin tengo en casa un zapatero extra XXXXL para todos mis zapatos), he salido de fiesta porque me apetecía, no para llenar horas, he ido al cine, he leído libros, he ido a la playa y de excursión, me ha dado por hacer arteterapia… pero sobre todo lo más importante es que el agujero, ese vacío inmenso del que os hablaba, ha desaparecido. Y lo ha hecho justamente cuando a finales de julio decidí: “que sea lo que tenga que ser, no planifico nada para llenar horas y que el tiempo pase más rápido”.

Aún sin terminar, uno de mis pasatiempos veraniegos

Os diría que he tenido cero ansiedad, os diría que no he estado intranquila ni agobiada ni preocupada, pero lo cierto es que ha sido mucho más que eso. He estado súper relajada, he descansado, he disfrutado de estar sola en mi casa sin nada que hacer (algo que me aterraba hace nada, justo el año pasado), he estado todo el mes con una pachorra brutal. No hay vacío.

No lo he visto desaparecer, porque no sé cuándo ocurrió. Este año no hice nada para enfrentarme a él, simplemente supuse que estaría ahí como otros años, peor no podía ser, pero cuando miré… no estaba.

Cada cosa necesita su tiempo. Son ya más de tres años desde que me dieron el alta del centro donde me trataba por el trastorno por atracón y tres años después ha sucedido.
Ha pasado un año desde mi agosto pasado y en mi post de entonces os escribía esto: “el calor se va, ya estoy fuera de la tormenta emocional y de ansiedad del verano (…) ¿Qué si mi agosto ha sido malo? Pues sí, ¿pero igual o peor que otros años? Pues ni igual ni peor, un poquitirrinín mejor. Sí, ha habido mejoría". Han pasado más de 365 días y porque cada cosa necesita su tiempo… el de este año ha sido el agosto definitivo en el que todo ha cambiado.

Creedme, si pudiera deciros como acelerar las cosas lo haría. Bueno, acelerarlas ya os he demostrado que sé, pero que salgan bien no… Pero tengo que reconocer que mi madre tenía razón cuando me lo dijo hace más de 20 años, igual que mi profesora del colegio cuando le entregué mi “estofado de 1 alubia”: cada cosa necesita su tiempo.

Poned las semillas, preparad la masa. Traducido: si tenéis un problema, buscad ayuda profesional. Y luego… paciencia, que sea el ritmo que tenga que ser. Porque cada cosa necesita su tiempo.

2 comentarios:

  1. Hola Meritxel, qué alegría saber de ti de nuevo! Lo creas o no, esta mañana estaba pensando escribirte para preguntarte si habías dejado el blog!
    Qué sabias tus palabras siempre. Yo he dejado la terapia en ABB (cosas mías) aunque espero retomarla de nuevo más adelante.
    Justo ayer me pesé, aunque sé que no debía hacerlo. Llevaba 5 meses sin pasarme (antes lo hacía a diario) y he de decir que sentía pánico a lo que el peso pudiera mostrarme. Me lleve una grata sorpresa pues he bajado 7 kilos en este tiempo. Automáticamente pensé: si he perdido peso comiendo así de bien, puedo comer un poco menos y bajar más rápido... Un poco de dieta un tiempecito... Menos mal que se alumbró una bbilla en mi cabeza, la voz de la sensatez, y me dijo "no lo hagas, sigue así, ten paciencia. Todo volverá a su sitio con su tiempo adecuado... Y ahora apareces tú con este post, como si me hubieras leído el pensamiento! Indudablemente,creo que el destino a veces, se pone de nuestra parte!
    Si, voy a seguir así, pasito a pasito, controlando la situación. Ahora no tengo ansiedad por la comida, sí que tengo ansiedad por mil cosas, pero no la solucionó con la comida. Espero seguir así.
    Muchas gracia por tus sabias reflexiones. Me alegro de corazón que hayas tenido un buen mes de agosto. Otra prueba superada.
    Espero con " ansiedad" (jeje) tu próximo post. Cuidate mucho!
    Ana



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    1. Ana! MUUUCHAS MUUUCHAS FELICIDADES!!!! 5 meses controlando la comida y viviendo de una forma sana, con altibajos que seguro que has tenido, pero aún así sin recurrir a la comida... todo eso vale oro!!! Así que de corazón muchísimas felicidades porque sé todo el esfuerzo que implica y sé que seguro que has luchado muchísimo. Me alegro que mi post haya llegado justo a tiempo jejeje Un abrazote enorme!!!!

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